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Cómo una escuela de surf creó sus instalaciones con contenedores marítimos

CONTENHOUSE
28 sept
4 min de lectura

Las escuelas de surf necesitan mucho más que un espacio donde impartir las clases. Recepción, vestuarios, duchas, almacén para tablas y material deportivo, zona de atención a los alumnos y espacios para guardar equipamiento son algunas de las necesidades habituales.

Cuando el espacio disponible es limitado o se busca una solución que pueda crecer con el negocio, los contenedores marítimos adaptados pueden convertirse en una alternativa modular y funcional.

En este nuevo caso de la serie Casos Reales y Usos de Contenhouse, vemos cómo una escuela de surf puede utilizar contenedores marítimos para crear sus instalaciones junto a la playa.


Escuela de surf junto a la playa creada con contenedores marítimos adaptados como recepción, vestuarios, duchas y almacén de material deportivo.

El reto: crear unas instalaciones funcionales junto al mar


Una escuela de surf necesita organizar diferentes actividades en un espacio relativamente reducido.

Los alumnos llegan para recibir las clases, necesitan un lugar donde cambiarse, guardar sus pertenencias, utilizar duchas y aseos y disponer del material necesario para practicar el deporte.

Además, el equipamiento de surf ocupa bastante espacio. Tablas, neoprenos, inventario de seguridad, material de mantenimiento y otros accesorios necesitan estar protegidos y correctamente almacenados.

La solución debía ser funcional, resistente y permitir futuras ampliaciones.


La solución: varios contenedores adaptados


Para este proyecto se planteó utilizar varios contenedores marítimos transformados en diferentes espacios.

Dependiendo de las necesidades de la escuela, los módulos pueden distribuirse de diferentes maneras, creando una pequeña instalación deportiva modular.


Los contenedores pueden incorporar:

  • Aislamiento térmico y acústico.

  • Instalaciones eléctricas.

  • Iluminación LED.

  • Ventilación y climatización.

  • Ventanas y puertas adaptadas.

  • Revestimientos interiores.

  • Suelos resistentes a la humedad.

  • Instalaciones de fontanería y saneamiento.

  • Equipamiento para vestuarios y duchas.


De esta forma, el contenedor deja de ser simplemente un espacio de almacenamiento y se convierte en una instalación preparada para el uso diario.


Una recepción para atender a los alumnos


Uno de los módulos puede utilizarse como recepción de la escuela.

Desde este espacio se pueden gestionar las reservas, recibir a los alumnos, organizar los grupos y almacenar documentación y material administrativo.

Una fachada con ventanas amplias y una puerta de acceso acristalada permite crear una recepción luminosa y abierta, además de facilitar la integración del módulo con el entorno.

El diseño exterior también puede personalizarse utilizando diferentes revestimientos, colores y elementos de madera para conseguir una imagen más relacionada con el entorno marítimo.


Vestuarios y duchas


Los vestuarios son una de las instalaciones más importantes para una escuela de surf.

Después de una sesión en el agua, los alumnos necesitan disponer de un espacio cómodo donde cambiarse y ducharse.


Los contenedores pueden adaptarse para crear vestuarios independientes, incluyendo:

  • Bancos.

  • Taquillas.

  • Lavabos.

  • Duchas.

  • Aseos.

  • Zonas de cambio.

  • Espacios de circulación.


La correcta elección del aislamiento, los revestimientos y los materiales resistentes a la humedad resulta especialmente importante en este tipo de instalaciones.


Un almacén para tablas y material deportivo


Otra de las grandes ventajas de utilizar contenedores en una escuela de surf es la posibilidad de disponer de un almacén específico para el equipamiento.

Un contenedor de 20 o 40 pies puede utilizarse para guardar tablas de surf, neoprenos, inventario, material de seguridad, herramientas y otros accesorios.

Las estanterías y soportes interiores permiten aprovechar mejor el espacio disponible y mantener el material organizado.

Además, las características de seguridad propias de un contenedor marítimo pueden reforzarse mediante cerraduras, sistemas de control de acceso y otros elementos de protección.


Un espacio preparado para el entorno costero


Las instalaciones situadas cerca del mar están expuestas a unas condiciones ambientales especialmente exigentes.

La humedad, el viento y la presencia de sal hacen necesario prestar atención a los materiales utilizados durante la transformación.


Por ello, el proyecto debe estudiar aspectos como:

  • Protección frente a la humedad.

  • Tratamientos anticorrosión.

  • Aislamiento.

  • Ventilación.

  • Evacuación de aguas.

  • Elección de revestimientos adecuados.

  • Protección de las instalaciones eléctricas.


Una correcta adaptación permite conseguir un espacio confortable y preparado para el uso habitual de la escuela.


Una instalación que puede crecer con el negocio


Una escuela de surf puede comenzar con unas instalaciones relativamente pequeñas y aumentar sus necesidades con el tiempo.

La estructura modular permite plantear el proyecto por fases.

Por ejemplo, inicialmente pueden instalarse un módulo para recepción y otro para almacenamiento. Posteriormente pueden añadirse vestuarios, duchas, oficinas, una zona de descanso o nuevos espacios para actividades.

Esta posibilidad resulta especialmente interesante para negocios que prefieren adaptar la inversión a su crecimiento.


¿Por qué utilizar contenedores marítimos?


Entre las principales ventajas de esta solución destacan:


Rapidez: la transformación de los módulos puede realizarse previamente y reducir los trabajos necesarios en el emplazamiento.

Flexibilidad: los espacios pueden diseñarse según las necesidades concretas de la escuela.

Ampliación: se pueden incorporar nuevos módulos cuando aumentan las necesidades.

Aprovechamiento del espacio: diferentes funciones pueden organizarse en módulos independientes.

Personalización: tanto el interior como el exterior pueden adaptarse a la imagen del negocio.

Versatilidad: una misma estructura puede utilizarse para recepción, vestuarios, almacén, oficina o diferentes servicios auxiliares.


Más posibilidades para instalaciones deportivas y náuticas


El mismo concepto puede aplicarse a muchos otros negocios relacionados con el deporte y las actividades al aire libre.


Los contenedores marítimos pueden utilizarse, por ejemplo, para crear:

  • Escuelas de surf.

  • Clubes náuticos.

  • Escuelas de paddle surf.

  • Centros de buceo.

  • Escuelas de vela.

  • Almacenes para material deportivo.

  • Vestuarios para instalaciones deportivas.

  • Oficinas de empresas de actividades acuáticas.

  • Recepciones para centros turísticos.

  • Espacios auxiliares en playas y zonas recreativas.


La clave está en diseñar la transformación pensando en el uso final del espacio y en las condiciones del lugar donde se instalará.


Una solución modular junto al mar


Este caso demuestra que los contenedores marítimos pueden tener muchas más aplicaciones que el simple almacenamiento.

Con una transformación adecuada, pueden convertirse en recepciones, vestuarios, duchas, oficinas y almacenes completamente adaptados a las necesidades de una escuela de surf.

Además, el sistema modular permite plantear instalaciones que puedan crecer y modificarse con el tiempo.

En Contenhouse trabajamos en la transformación de contenedores marítimos para crear espacios adaptados a diferentes actividades, desde instalaciones deportivas y negocios turísticos hasta oficinas, almacenes y proyectos personalizados.

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